los 30

Confesiones de una periodista que ha llegado a los 30

Los 30 son los nuevos 20, o al menos eso habrás oído una y otra vez si estás cerca de cumplirlos o si ya has rebasado la mágica edad. Quizás tengan razón porque lo que se supone que debes tener cuando alcanzas esa cifra pocos jóvenes pueden presumir de tenerlo.


La pasada semana no escribí nueva entrada porque estaba madurando esta confesión. Esta pequeña declaración de lo que para mí era la edad soñada y a la que he llegado, hace cinco días, con pena y con gloria, por qué no decirlo. Los 30. Esa década en la que hay cosas que dan vértigo y otras que dan esperanza. Ese momento en el que se supone que debes hacer unas cosas, dejar otras... aunque en este mundo de hoy en día la realidad deja muy lejos las suposiciones.

Cuando era adolescente imaginaba cómo sería mi vida cuando tuviera 30. Siempre he sido soñadora. Y siendo sincera, hay muchas coas que no dibujaba en mi mente tal y como son. Pero no puedo quejarme. Al menos no mucho. Sobre lo personal podría hablar horas, pero en un escueto resumen, la familia y los amigos hacen que todo sea más sencillo. Centrándome en lo profesional, esta etapa me ha pillado en una época de transición. Una palabra que evoca tiempos pasados, pero que tan de moda está hoy en día. Estoy haciendo mi propia transformación.

los 30 - mario-purisic

Época de cambios

Quedarte en paro te obliga en cierta medida a cambiar y reinventarte. Te empuja con fuerza a pensar realmente qué quieres hacer con tu vida. Dónde quieres llegar. Qué es lo que te impulsa a luchar. A pesar de todos los baches, nunca me he rendido y he seguido, terca, persiguiendo mis sueños. Aunque reconozco que he debido borrar y redibujar esos sueños para que fueran lo más parecidos a la realidad. ¿O ha sido al revés? No lo sé. Y francamente tampoco me importa.

Lo único que sé es que, a pesar de todo, aún me merece la pena ser periodista. Y sí, ya puedo contártelo: el esfuerzo ha tenido recompensa y vuelvo a estar en el mercado laboral. No sé por qué me había marcado mi cumpleaños como fecha clave para lograrlo. Era algo que tenía en el subconsciente. Algo que ni siquiera he contado a nadie. Tú eres el primero en saberlo. Porque los 30 acechaban y yo necesitaba sentirme distinta con esta edad.

Nueva etapa, misma vida

Y la verdad es que ahora estoy feliz. Sonrío más. Duermo menos. Pero lo más importante es que nada ha cambiado. Sigo emocionándome con la profesión. Sigo penando con la situación que vive. Sigo sufriendo por los que no pueden disfrutar de ella. Sigo sintiéndome afortunada, aunque también sé que nadie me ha regalado nada. Quizás tú también estés atravesando esta época de transformación. Si es así, me encantaría saberlo.

Llegó el gran día y como dice Sabina, "la vida siguió como siguen las cosas que no tienen mucho sentido". Aunque esta vez tenían más sentido que nunca. Este post quizás no te ayude con consejos, con listas de enlaces en los que pinchar, con tips, con claves... pero sentía la necesidad de hablar de este momento que atravieso y que me desconcierta por la intensidad con la que lo estoy viviendo. Espero que sea inspirador para ti, o al menos que logre hacerte sentir un poco de lo que yo siento.

Y tranquilo, si has llegado o vas a llegar a los 30, tengo que contarte un secreto: son mucho mejor que los nuevos 20. Todo depende del punto de vista con el que se mire. Los 30, esa loca edad que te hace pensar. O no. Esa cifra mágica o peligrosa. Esa década de cambios y de continuidad. Esa etapa única, como todas las demás.

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